José Ortega Cano “Me entran ganas de venderlo todo y marcharme a una isla desierta con mis niños”
Sin duda fue la entrevista más sincera jamás hecha a José Ortega Cano, pero también la más dura. Ha ocurrido en “Dónde estás corazón” este viernes.
 El torero está muy dolido hasta con los suyos “Victoriano por un lado, mi familia por otro, ¿ahora van a ser mis salvadores? ¡dejadme en paz!”.
Dice que el culpable es él por ser tan insistente, pero hay mucha ironÃa en sus palabras “Quiero seguir toreando, pero Victoriano Valencia, al que tanto he dado de ganar en el año 91/92, me quiere tanto que no quiere que me coja un toro; él no tiene por qué decir nada, a él también le cogió una vaquilla (…) a lo mejor tiene miedo porque con dos o tres pases acabo con Enrique Ponce (…) tengo tanta clase como ellos, tanto que quieren aparentar”.
“Si estoy toreando ahora, es porque soy un torero muy grande y porque hay mucha gente que me dice que siga toreando”.
Los periodistas reprodujeron varias opiniones, tanto de Victoriano como de Jaime Ostos o periodistas taurinos, y todos coinciden en que José no está en condiciones de torear y no quiere ser consciente de ello. Tiene arritmias y la mente puesta en RocÃo, y no en el toro que tiene delante. Ortega Cano insiste en que sólo ponen lo malo, los revolcones “pero no las orejas”. Pero, su decisión es firme “No voy a torear más, voy a hacer caso a esos pocos, pero lo hago con un rebelamiento de torero serio y valiente (…)hoy he toreado una vaca y le he hecho una cosa con el capote que no se le ocurre más que a un genio (…) ayer mi niña me dibujó una estrella y me ponÃa que era el mejor papá del mundo, por eso merece la pena dejar de torear”.
José Ortega Cano tiene 54 años. Quizá la solución serÃa esperar un año, a la próxima temporada, y mientras tratar de recuperarse y poner su vida en orden. Tiene ganas de torear y no es bueno que quede frustrado, y menos si no ha sido voluntario.Â
La familia de Ortega quiere que vuelva a vivir a Madrid y esté cerca de ellos, pero el diestro se niega “No está en mi pensamientos, tengo montado un tinglado en Sevilla, la finca, tengo salones para hacer eventos, voy a montar una escuela de hostelerÃa, voy a hacer un hotel… pero ¿sabes de lo que me entran ganas? de irme a una isla desierta con los niños, porque ¡con tantos consejos! ¡qué de consejos!”.
Se le llena la boca hablando de RocÃo, es imposible reproducir todas las frases llenas de amor que le dedicó durante la entrevista. “Fundimos el arte suyo con el mÃo, pero muchos creyeron que era un montaje, pero yo decÃa ‘qué sabe la gente, RocÃo, qué sabe la gente, si tu cariño y el mÃo es igual que la corriente’ (…) ¡cómo me querÃa RocÃo y cómo la querÃa yo a ella, todos opinan mucho, pero qué saben… no sé por qué se tienen que meter en nuestras vidas”.
Sobre la herencia, dijo una gran verdad: salvo que sea de Onassis, casi es mejor no recibir nada, porque hay que pagar unos impuestos y unos gastos y no siempre se tiene lÃquido para hacerlo. “A veces, un testamento lo que te deja son problemas, hay que pagar cosas inmediatas y si no tienes te ves en apuros”.
Confesó algo que ya habÃamos escuchado otra vez pero no con tanta rotundidad: “He bebido para olvidar y he ahogado mis penas en alcohol. Gracias a Dios, lo he superado y ahora no bebo nada”.
Finalmente, el diestro incluso se arrancó con un “estamos tan agustito” que le salió igual que el primero. Recordó que fue durante la boda de RocÃo Carrasco y que era la realidad, estaban todas las familias juntas y se encontraban muy a gusto.
Todos, presentador, periodistas y público, le despidió con una ovación y palabras de cariño y admiración.Â
Por Carol Ortiz




15th February, 2008 at 6:36 pm
Recuerdo al Maestro Ortega como un gran torero, en Lima, Peru se llevó el Escapulario del Cristo de Los Milagros cortandole las orejas a un toro que le dió una cornada porque el se paró y no se movió. Le corto las orejas a punta de valor, temple y pundonor, ya tenÃa el Escapulario en el bolsillo y no tenia que arrimarse asi. Tuve la gran suerte de conocerle y me pareció, aparte de un gran profesional y un artista muy grande, una persona con mucha sensibilidad. Creo que se merecÃa una corrida donde se despida de la aficion, podria haber sido en Madrid, adonde triunfo tantas veces, quizá en una corrida con el Maestro Cesar Rincon, con quien compartió tantos triunfos.
La entrevista fue realmente impresionante, Maria Patiño estuvo grande, con gran respeto enfrentó al maestro con la realidad. Tuvo momentos muy entrañables y otros muy duros. Me atreverÃa a decir que asi ha sido la vida del maestro. Ojala encuentre su camino junto con sus niños y que logre esa ansiada despedida, creo que Madrid se la debe.
7th March, 2008 at 7:37 pm
Muy buena entrevista, conocà hace varios años a José en Colombia y me encantarÃa poder contactarlo, ojalá le hagan llegar mi mail.
Gracias