No han podido parir a una mujer mas mala que Adi Villaespesa.
“¡No han podido parir a nadie mas mala que tu!” Que conste que no lo digo yo, son palabras de Rosario Mohedano, la sobrinisima.

Seguramente las victimas de Hitler, de Pinochet o del violador del Eixample no opinan igual, pero no es mi intencion ponerme trascendental, asi que disculparemos las palabras de la Mohedano amparandonos en el furor que otorga la juventud.
Pero a lo que vamos, ayer en “A tu lado” como siempre ultimamente, pudimos ver la tertulia de “Gran Hermano Vip 2” y entre los invitados que acudieron al plato a defender a los concursantes, contamos con la presencia de Isabel, la amiga de la indefendible Adi Villaespesa.
Una duda me asalta: ¿es la periodista victima de un personaje que ella misma se ha propuesto crear o realmente es la mujer de la eterna amargura? Y es que tenemos que reconocerle a la rubia el merito de ser capaz de estar enfadada 24 horas al dia 7 dias a la semana. Hasta su amiga Isabel no encuentra excusas para defenderla, siendo la unica posible la afirmacion de que Adi es asi, con un temperamento complicado y no demasiado apto para la convivencia.
Lo cierto es que la Villaespesa no le pasa ni una a nadie, es machacona, pesada, intolerante, prepotente y espesa, aunque ella confunde estos adjetivos con la seguridad. Perdoname estimada y de momento no admirada Adi, la seguridad no es apuntar con el dedo, ni desafiar con la mirada, ni creerse juez de paz ni abogada del diablo. El periodismo no concede la inmunidad ni la infinita sabiduria y parece que ni en la Facultad, ni en la vida te han enseñado el valor de la humildad, una virtud que tu confundes con la debilidad. La seguridad que tu afirmas tener, pasa por el respeto a uno mismo y a los demas.
A bien seguro que tu paso por el programa te abrira muchas puertas, de hecho por eso estas concursando, pero no dejes que se cierren contigo dentro. De momento estas haciendo meritos para convertirte en un producto de usar y tirar; baja del cielo Adi y no te creas prima hermana de Dios. Como te dijo Isabel Pisano: “tu no eres la Biblia, tu no eres el Verbo”.
Amen.
Articulo escrito por: Johanna Acquah Poblador.
