
El miércoles al mediodía, Carmen Lomana recibió una llamada de su hermana en la que le avisaba del ingreso de su madre debido a un ictus cerebral. La noticia le cayó, lógicamente, como un jarro de agua fría, pero en consenso con su familia, decidió cumplir con su actuación en ¡Mira quién baila! esa misma noche.
Como podemos leer en extraconfidencial.com en un artículo de la estupenda periodista Joana Morillas, fueron momentos muy difíciles para Lomana: “Ahora se lo que sienten los artistas, porque, aunque sin fuerzas, tuve que salir al escenario. Estuve llorando hasta segundos antes de mi actuación. No pensé que tuviera fuerzas, pero lo conseguí”. Afortunadamente, la mejoría de su madre se puede calificar de milagrosa. De tener el cuerpo paralizado y dificultad para hablar, ha pasado a recuperar la movilidad y puede hablar perfectamente. Así pues, sólo ha sido un susto. Carmen cuenta entre risas lo coqueta que es su madre, tanto que se molesta cuando dice su edad, porque van a deducir entonces que ella es muy mayor. Siempre va hecha un pincel.
Desde todocotilleo.com nos alegramos mucho de que todo haya quedado en un susto.