Isabel Pantoja: “Tal vez, el calvario que he vivido ha acabado con el amor”
 Horas antes de partir a Argentina, donde actuará en el teatro Gran Rex de Buenos Aires del 12 al 15 de febrero, Isabel Pantoja concedió una extensa entrevista a la revista Hola, realizada por la periodista y amiga de la tonadillera Chelo GarcÃa Cortés. En ella, además de reconocer su ruptura con Julián Muñoz, admite que la comparecencia televisiva del ex alcalde de Marbella, influyó en su decisión de romper la relación.
Isabel es rotunda desde la primera pregunta. Confirma que ha terminado con Julián Muñoz “Definitivamente, puedo decir que no estoy con él”. Y reconoce el peso que tuvo su comparecencia televisiva “ante las declaraciones benévolas que hizo, intentando justificar y repartir beneplácito a todo el mundo por igual ¿qué quieres que diga? para mÃ, no estuvo acertado, porque no todos somos iguales. Sé que de mà fueron cosas buenas las que dijo, porque… tampoco habÃa nada negativo que decir (…) pero, cuando los acontecimientos nos superan, y se hace un reparto de falsa equidad, cuando se equipara a todos, ocurre que hay quien recibe más de lo que merece y a otros se les da menos de lo que en verdad merecen. SÃ, algo ha debido influir en mi decisión de poner fin a esta relación (…) En mi caso, ¿acabó antes de lo previsto o de lo que hubiera deseado?. Posiblemente”.
Asegura Isabel que cuando dijo que lo querÃa con todas sus fuerzas, era verdad, “pero con el transcurrir del tiempo, el corazón se va apagando y ves las cosas desde otra perspectiva. Y lo que yo sentÃa por él, ha ido desapareciendo”.
Recordemos que Julián Muñoz proclamó en su entrevista televisiva que amaba y amarÃa siempre a Isabel. La tonadillera responde a esto que “No lo cuestiono, será verdad pero… a su manera. La mÃa es muy distinta: yo, cuando quiero, tengo como prioridad no causar daño a la persona que amo. A veces, haciéndome incluso daño a mà misma, como me lo he hecho”. SÃ, como leen. Isabel reconoce que Julián le ha hecho daño “Un daño seguramente consentido por mÃ, por todo lo que le he amado, y del que yo no me he dado cuenta hasta ahora. Esto quiere decir que hay diferentes formas de amar. El resto, lo dejo a vuestro criterio”.
Hay más: confiesa que con él ha pasado un calvario “que ha nadie le deseo, ni siquiera a mis enemigos. Todo esto me ha sucedido por amarle como le amé. Y tal vez, el calvario que he vivido, haya podido acabar con el amor”.
Se dio cuenta que habÃa dejado de amarle durante su primer permiso carcelario, cuando hizo balance de su relación. La conclusión fue que el sufrimiento ganaba a la dicha. También, asegura que se desvivÃa por Julián, pero que no sentÃa que él estuviese en el mismo nivel de amor que ella. “Creo que me merecÃa que me diera mi sitio. Hoy, con el paso del tiempo, puedo decir que nunca me lo dio. Sin embargo, yo sà que se lo di. Y lo hice porque quise, está claro que no puedo echar la culpa a nadie”.
Admite Isabel que no le dejó antes porque “No podÃa dejarlo en las circunstáncias en las que se encontraba”. Y que todo se rompió cuando Julián cometió el error de no ser sincero con ella “Yo nunca he perdonado el engaño, no lo puedo perdonar. Y sin embargo, me ha vuelto a suceder (…) he aguantado mucho, y que quede claro que fue por amor. Como en la canción, me tocó perder. O quién sabe, a lo mejor me toca ganar al estar nuevamente sola”.
Isabel sólo desea estar tranquila “Enamorarme no, para nada. Me siento totalmente vapuleada. Decididamente, no tengo suerte en el amor”. Confiesa que es difÃcil salir del pozo, pero “con todos los problemas que hay en el mundo, por ejemplo, de salud, que es lo más importante, lo mÃo no tiene importancia alguna. Todo se reduce a una relación que empezó y que terminó. No es la primera ni la última. Pero, con todo, no puedo negar que es muy duro”.
Está convencida que no ha aprendido nada con esta historia, porque seguirá siendo como es. “No me gustarÃa ser tan débil, porque te desgasta, te agota. Ya no confÃas en nada ni en nadie. Hoy dÃa, decir ‘te quiero’ para algunos es como comer; sin embargo, para mà decir ‘te quiero’ es sentirlo de verdad, a fondo. Y cuesta mucho dejar de querer. Por lo menos, a mà me cuesta muchÃsimo”.
Lo que sà querÃa Isabel es que, cuando Julián saliese de prisión, tuviese dónde ir. Además, hablaba con él por teléfono todos los dÃas porque sabÃa que le hacÃa un bien. SabÃa que estaba sufriendo y trató de ayudarlo como pudo. “Lo mÃo era estar ahà como una señora, que es lo que soy”. Y eso que, para ella hubiese sido mucho más fácil cerrar la casa y no tener nada que ver con él “pero no pude hacerlo, no pude dar ese paso”.
No siente rencor “En su conciencia queda. Ya es bastante”. Es un adiós con dolor pero firme “No he ido a verlo a prisión porque no podÃa mirarle a la cara, porque es débil, muy débil. Con todo lo fuerte que se le ve, es débil de corazón. Y yo también (…) además, intentarÃa volver a convencerme con su zalamerÃa, y no merecÃa la pena alargar una situación que ya no era posible”.
No se arrepiente de nada, porque cree que te tienen que pasar cosas para seguir aprendiendo. Lo que le ocurre es que ella no aprende “Cuando te enamoras, crees que esa persona es de verdad y que te quiere de verdad. Y a veces no es asÃ. Y al final, cuando se dan cuenta, es cuando tú has dicho ‘hasta aquà ‘. Es entonces cuando empiezan a quererte. ¿Sabes qué te digo? Que ya es tarde, y eso es lo que me pasó: que ya era tarde”.
Ahora, la tonadillera sólo quiere seguir viviendo, seguir trabajando y tener salud “que sin ella es muy difÃcil seguir hacia adelante”. Algo que suscribo personalmente.

