Concha Márquez Piquer “En España no me han dado mi sitio”
En el programa “Está pasando” tuvimos la oportunidad de escuchar a Concha Márquez Piquer, que habló sobre su vida y su profesión.
 También sobre RocÃo Jurado, pero no de la manera algo sensacionalista que anunciaban en el espacio.
Considera, y no le faltan razones para ello, que no le han dado su sitio en España “Mi madre era como Edit Piaf en Francia, allà se ayuda mucho más a los hijos de los artistas”. Y deja bien sentado que está más que orgullosa de ser hija de sus padres “Me tocó la loterÃa; me hubiese molestado ser hija de un etarra o de Jack el destripador, entonces me hubiese escondido o me hubiese matado”.
Sobre la fama de mal carácter de su madre, Concha dijo que era lógico “Hace falta carácter para llevar un teatro con 70 personas, decirles que no fumen, que no huelan a sudor, que eso era un teatro, no un tablao”.
Cuando llegaron a la polémica sobre la rivalidad de Doña Concha y RocÃo Jurado, declara que “Eso lo dijo ella, RocÃo era la más grande, ella misma se lo puso, pero cuando RocÃo empezó a cantar, mi madre ya se habÃa retirado”.
Y es que, en un programa de Lauren Postigo, RocÃo afirmó que era más larga que Concha Piquer. “Yo le pregunté a Lauren a qué largura se referÃa, y no me supo responder. Pero, eso en una chica joven como era, hubiese sido una falta de respeto, y RocÃo era encantadora, maravillosa e incapaz de faltar al respeto”.
Sobre cómo logró superar la muerte de su hija Coral, asegura que sólo se va acostumbrando “Es como si me faltase un brazo o una pierna, pero muchas veces el muñón duele, y entonces me meto en la cama y no salgo en tres dÃas”.
Y es que, tuvo un mal presentimiento con el viaje que le costó la vida a su hija “Le dije, no te vayas, dile a tu padre que no te dé el dinero. Ojalá le hubiese dado con un bate de beisbol para que se hubiese roto una pierna, pero entonces sà me hubiesen dado por loca”.
Y es que, Concha Márquez Piquer asegura no tener poderes pero sà una neurona que previene el peligro “Date cuenta que sólo usamos el 15% de la capacidad de nuestro cerebro. Cuando el tsunami, me quedé mirando la lámpara y le dije a mi marido que iba a haber un gran terremoto y un tsunami.  Nos marchamos de allÔ.  Al dÃa siguiente, el hotel en que se alojaban, quedó totalmente destruido por la catástrofe.
Por Carol Ortiz
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